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caer sin soga al cuello.
que me la ates todos los días
y no para matarme
para amarme,
para dejarme libre.
como una paradoja del goce,
sufrir y satisfacer
riéndonos del amor.
yo elijo como llorar
y a quién.
elijo quien me ata y dónde
y cómo y hasta cuándo.
dándole vueltas a la soga
sobre todas las ideas erigidas
que quiero ahorcar para
sofocar su yugo sobre mí.
y no me mata,
me salva ahorcando mi dolor,
explotando con furia todo
el amor.
.
uau!!
ResponderSuprimirMe encanta
ResponderSuprimirgracias totales
ResponderSuprimirasi es!
tanto amor empalaga
ResponderSuprimir:)
Francisca
me alegro!
Leonor
sí, sí, lo sé
:)
oh,la elegancia de una palabra segura
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