(Jueves - parte 02)
Lo de Pachá fue un escándalo y termino tomando tres de esas porquería aunque sospecho que son más porque tengo un vago recuerdo de gente metiéndome cosas en la boca (ninguna pija, no, te ahorro el chiste). Tocó un tal Ilario Alicante, o algo por el estilo, y va que el tipo monta un fiestón que no estaba en los planes de nadie. Pachá no explota de gente y eso siempre se agradece. Con mis amigos la liamos del carajo. Y con la amiga de Maru todo reeeeeee bien. Charlamos un montón, nos abrazamos, nos juramos amor eterno y todo eso. En fin: lo de siempre...
Domingo: vuelvo siete y treinta. Me levanto a las cinco. No recuerdo haber manejado de vuelta pero el auto está estacionado en la vereda, y del lado que corresponde y todo. Confirmo que no tiene un solo toque. Tan mal no me fue, pienso...
Como unas galletitas. Me clavo una palangana de café. A pesar del temblor de manos logro armar uno y encaro despacito para el río. El cielo está medio gris y empieza a bajar el sol. Doy pasos cortitos e irregulares. Me duelen las piernas y la cintura. En un par de ocasiones siento que me estoy por desmayar pero consigo sobrellevarlo. El río está desierto. Apenas algún que otro entusiasta del long board y tal. Todo tiene un aspecto muy fin del mundo, muy apocalíptico, y coincide tal cual con cómo me siento. Camino una hora, ponele. El churro un poco me anima pero enseguida caigo nuevamente y decido que es mejor ir volviendo.
La vuelta la hago caminando aun más lento que a la ida. Llego a lo de Pablo. Encuentro al muy guarro chupando una birra y me sirvo un vaso, y después otro. A las diez cenamos un lomito de cerdo con papas al horno. Me descubro devorando el cerdito con fruición. Saco la cuenta de que en todo el finde comí apenas nada. Once de la noche me guardo en mi camita-futón y duermo hasta las ocho del lunes.
Hoy: el despertador suena a los ocho. Me incorporo. Trago y siento que voy a morir. Tengo la garganta hecha una lija. Nada es gratis en esta vida, confirmo. Me ducho. Otro café. Agua agua agua. Me trepo al coche, manejo hasta el laburo. Abro hotmail y te escribo: "putillaaaaaaaaaaaaaa"
Vos respondés:
"Cariño, ¿cómo va?
Contame de tu finde, dale..."
Y acá tenés. Detalles más, detalles menos.
misiva de Nicolás Vido
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